¿Quieres eliminar las manchas de sudor de tu gorra favorita? ¿Tu sombrero necesita una limpieza? Las gorras y sombreros son unos accesorios muy versátiles que, si se usan mucho, acaban por absorber las grasas del cabello y el cuero cabelludo. El problema de esta prenda es que, si pierden la forma que se les dio durante su fabricación, pierden su atractivo, y sería una pena estropearla. ¿Quieres saber cómo lavar tus gorras favoritas? Aprende algunos trucos a continuación.

 

Lavar gorras: un trabajo delicado

Las gorras son un accesorio de moda muy popular que hay que cuidar con mimo, ya que, si se deforman, ya no sientan igual de bien. Si has estado temiendo el momento de lavar tus gorras y lentamente comienzan a acumular marcas de sudor o manchas desafortunadas, estos trucos te lo pondrán fácil.

 

Antes de lavar tus gorras, mira las etiquetas

Los símbolos de lavado en las etiquetas de la ropa y los accesorios son, por así decirlo, el lenguaje universal que han acordado los fabricantes para facilitar al consumidor el mantenimiento de sus prendas. Es importante fijarse en ellas antes de emprender cualquier acción, porque los fabricantes saben mejor que nadie qué tratamiento se ha de dar a cada tejido: así, si en la etiqueta de tu gorra el fabricante recomienda el lavado en seco, deberás hacerle caso, y, si no te recomiendan el lavado automático, no metas tu gorra en la lavadora, o te arrepentirás.

 

Cómo lavar gorras en seco

Lavar una gorra en seco no es tan difícil como parece, ni significa que tengas que llevarla a la tintorería, aunque, si lo prefieres, puedes hacerlo (seguro que sabrán lo que hacer). Si tu gorra tiene manchas de sudor, frota la mancha con un jabón neutro o un detergente activo y un cepillo de dientes. Cuando hayas acabado, elimina el detergente del tejido extendiendo agua con un paño con cuidado, especialmente si es una pieza de colección (los colores podrían desteñir). Sécala con una toalla, absorbiendo con cuidado la humedad y sécala a la sombra. Para que conserve la forma, coloca dentro una pelota o una toalla enrollada de un tamaño aproximado al de tu cabeza (o llévala puesta hasta que se seque). Es conveniente que no le dé el sol directo ni utilices una fuente de aire caliente, como un secador, porque se podría deformar.

 

Lavar gorras a mano

Con un detergente para lavado a mano tipo Wipp express a mano y un recipiente con agua fría o tibia, también podrás lavar tu gorra. Si tiene manchas, trátalas con un cepillo de dientes, como dijimos arriba, y un jabón neutro o el mismo detergente para lavar a mano, y luego deja la gorra un rato en remojo. Ve controlando que las manchas desaparecen; si no lo hicieran, tendrás que ir frotando de vez en cuando hasta que desaparezcan. Enjuágala bajo el grifo cuando esté lista para salir y sécala siguiendo los pasos que te indicamos arriba.

 

¿Pueden lavarse las gorras de lana?

La lana es un tejido natural duradero y resistente pero delicado, así que tendrás que hacerte con un detergente para lavar prendas delicadas o específico para prendas de lana tipo Perlan lanas. Salvando esta diferencia, el procedimiento es el mismo que en los casos anteriores. Deja la gorra en remojo en un recipiente con agua fría y, si tuviera manchas, puedes tratarlas con cuidado (sin frotar muy fuerte) con un cepillo de dientes. Finalmente, la enjuagas y secas de la forma habitual. Ten en cuenta que la lana se deforma fácilmente cuando está mojada. Y recuerda: nunca metas una gorra de lana en la secadora.

 

¡Socorro, tengo que lavar mi sombrero!

Los cuidados de lavado de un sombrero no se diferencian mucho de los que ya hemos comentado. Primero, consulta el etiquetado, pero, si ya no tuviera etiqueta, entonces tendrás que ayudarte del sentido común y un poco de precaución. Según el material, convendrá lavarlo en seco con un cepillo de cerdas suaves o un cepillo de dientes.. Asegúrate de que tu sombrero está fabricado con un material lavable con agua. Si es el caso y  crees que aguantará unos minutos en agua fría, sumérgelo en un recipiente de modo que no sea necesario apretar o deformarlo y déjalo reposar durante 30 minutos con detergente para prendas delicadas. Enjuágalo bajo el grifo con cuidado de no alterar su forma natural. Sécalo con unos golpecitos de toalla, ponlo a secar a la sombra con suficiente ventilación y ¡voilà! Tu gorro estará como nuevo en unas horas.